Después de la toma de contacto intensiva que realizamos con la Panasonic Lumix G9 y el Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 durante su presentación el mes pasado en Portugal, hemos tenido ocasión de contar con una unidad definitiva con la que poder complementar nuestra primera prueba, haciendo hincapié en aquellos aspectos que consideramos más importantes.

Panasonic DC-G9 con Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8
Panasonic DC-G9 con Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 © Albedo Media

El equipo ha sido utilizado en las situaciones que –creemos– se hallará con más frecuencia: terrenos deportivos y naturaleza, en los que hemos podido poner a prueba su velocidad de ráfaga, uno de los principales argumentos de venta. También hemos enfrentado la cámara a escenas con luminosidad escasa para verificar su rendimiento a valores ISO elevados.

En estos ámbitos nos ha servido de gran ayuda el –también nuevo– Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 que utilizamos durante toda la prueba, que ofrecen el equivalente a un 400 mm en paso universal. Además, contamos también con el teleconvertidor 1,4x, que permite aumentar la distancia focal hasta los 280 mm, con lo que alcanzamos los 560 mm equivalentes.

Manejo

Sin redundar en lo ya comentado respecto a la ergonomía, sí queremos confirmar que, tras un uso continuado, se mantienen las buenas impresiones de entonces. Un cuerpo robusto y firme que mantiene la facilidad de manejo y el buen agarre de la crecida empuñadura con el teleobjetivo utilizado, que no destaca precisamente por su ligereza.

Panasonic DC-G9 con Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8
Aunque las dimensiones de la Panasonic DC-G9 con Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con el teleconvertidor, el soporte para trípode y el parasol impresionan, no son nada comparados con un equipo equivalente en el sistema réflex. © Albedo Media

Confirmamos la “hipersensibilidad” del disparador mencionada durante el primer contacto que en esta ocasión solucionamos disociando el enfoque del disparo para evitar tomas indeseadas.

También confirmamos la buena calidad del visor electrónico, que además incluye ventajas con respecto al visor óptico de muchas réflex: al utilizar el obturador electrónico durante las ráfagas desaparece por completo el blackout entre disparos y en ningún momento perdemos de vista el objeto encuadrado.

Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8
Detalle del botón de función personalizable del Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8. © Albedo Media

La profusión de botones de función personalizables facilita que cada usuario consiga adaptar la cámara a su gusto. Además, la pantalla articulada se puede controlar mediante el tacto, con una sensibilidad óptima que evita accionamientos involuntarios mientras que facilita el manejo.

Como corresponde a la gama profesional en que pretende batallar, la G9 dispone de dos ranuras para tarjetas que resultan muy convenientes ya que, si utilizamos al máximo su admirable capacidad de disparo en ráfaga, será necesario todo el almacenamiento posible. Por la misma razón, ambas ranuras admiten tarjetas del tipo UHS-II de alta velocidad, absolutamente necesarias para aprovechar al máximo la capacidad de la G9.

Teleconvertidor 1.4x
El teleconvertidor 1.4x se incluye de serie con el Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8. © Albedo Media.

El Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 tampoco deja indiferente. Su tamaño y peso, generosos para tratarse de una óptica del sistema Micro Cuatro Tercios pero contenido para tratarse de un 400 mm equivalente, nos recuerdan que se ha hecho un buen trabajo con la empuñadura de la G9 pues el conjunto se maneja muy bien.

Con un acabado metálico que anticipa la calidad que ofrece, transmite buenas sensaciones. Control de diafragmas en el propio objetivo, aro de enfoque suave pero preciso, conmutador de enfoque, limitador de distancia para agilizar la tarea, conmutador de estabilización y un botón de función personalizable que, además, se puede utilizar para memorizar distancias de enfoque.

El parasol se fija mediante un tornillo fácil de poner y quitar. También se puede desmontar con facilidad el soporte para el trípode.

Ráfaga y enfoque

Sin menospreciar las otras interesantes características de la Panasonic que hoy tenemos entre manos, su velocidad de ráfaga supone, sin duda, el principal punto fuerte de esta cámara. Como ya comentamos durante la toma de contacto, cuando optamos por el enfoque continuo, sus 20 fps  convierten la fotografía casi en una grabación de vídeo. Si, además, enfocamos en modo simple, la cifra se eleva a 60 fps.

Vídeo creador a partir de la secuencia tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con teleconvertidor 1.4x a 1/1000 s – f/4 – ISO 200. © Fernando Galán

Esta función serviría de poco de no ir acompañada por un búfer capaz y un sistema de grabación adecuado como sucede en la G9. De hecho, durante nuestra prueba de campo hemos grabado en RAW + JPEG duplicando los archivos en ambas ranuras y en ningún momento hemos sufrido problema alguno de memoria. Eso sí, utilizando tarjetas rápidas.

En cualquier caso, si le cogemos el gusto a mantener el dedo en el disparador, habrá que ir preparando, además, tarjetas muy capaces o varias de repuesto pues, casi sin darnos cuenta, regresaremos de cada sesión con miles de fotos.

Vídeo creado a partir de la secuencia tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con teleconvertidor 1.4x a 1/1000 s – f/8 – ISO 640. © Fernando Galán

El dial de arrastre dispone, entre otras, de dos posiciones destinadas a la ráfaga. En cada una de ellas podemos asignar alguno de los seis ajustes diferentes de ráfaga que permite la G9. La diferencia entre uno y otro radica en la velocidad, el tipo de obturador utilizado –mecánico o electrónico – o si realiza una grabación previa al disparo.

Esta última utilidad la conocemos de los modos de foto 6K –o 4K– ya presentes en otros modelos de Lumix, que consiste en empezar a grabar unos instantes antes de pulsar el disparador por completo.

Recordemos que la función de foto 6K consiste en grabar una secuencia de video y extraer de ella el fotograma deseado con una resolución de 6.144 x 3.160 píxeles. De este modo conseguiríamos una velocidad de ráfaga equivalente a 30 fps… por si a alguien le parecen pocos los 20 fps que se pueden conseguir en modo normal.

Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con teleconvertidor 1.4x
Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con teleconvertidor 1.4x a 1/2500 s – f/4 – ISO 400. © Fernando Galán

Esta utilidad también se puede utilizar para ajustar el enfoque después de tomar la foto –post Focus–. Funciona de modo parecido: la cámara graba una breve secuencia de vídeo variando el punto de enfoque para que con posterioridad extraigamos el fotograma a 6 K con el punto de enfoque deseado.

Ya que mencionamos el enfoque, aquí encontramos otro de los puntos fuertes de la Lumix G9, pues dispone de un modo denominado DFD especialmente útil para los disparos en ráfaga con seguimiento de sujetos que mantiene el foco aunque se crucen o interpongan otros objetos. Además de los 225 puntos distribuidos por toda la pantalla y configurables en diferentes áreas, podemos enfocar a través de la pantalla táctil.

Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con teleconvertidor 1.4x
Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con teleconvertidor 1.4x a 1/640 s – f/4 – ISO 200. © Fernando Galán

Probando el sistema en carreras y en naturaleza, siempre con el mencionado teleobjetivo, hemos comprobado la rapidez con la que se consigue el punto deseado y cómo mantiene el seguimiento con precisión.

La sensibilidad del AF se mantiene incluso en escenas de luminosidad escasa pues detecta los sujetos hasta -4 EV tal y como hemos podido comprobar con éxito.

Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con teleconvertidor 1.4x
Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con teleconvertidor 1.4x a 1/160 s – f/4 – ISO 6.400. © Fernando Galán

Muestras

El estabilizador de 5 ejes –cuando se utilizan ópticas compatibles– por desplazamiento del sensor resuelve perfectamente las situaciones que nos obligan a reducir el tiempo de exposición tal y como hemos podido comprobar logrando imágenes sin trepidación a 1/40 s, incluso con el teleobjetivo de Leica de 200 mm.

Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con teleconvertidor 1.4x
Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con teleconvertidor 1.4x a 1/40 s – f/4 – ISO 8.000. © Fernando Galán

Los valores de sensibilidad nominales oscilan entre ISO 200 –pudiendo forzarse hasta 100– y ISO 25.600. Los resultados sorprenden positivamente, más aún si tenemos en cuenta que estamos lidiando con las limitaciones en tamaño de un sensor Micro Cuatro Tercios, comparativamente más reacios a ISO elevados que sus competidores en formato APS-C.

Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8
Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 a 1/60 s – f/2,8 – ISO 3.200. © Fernando Galán
Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con teleconvertidor 1.4x
Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 a 1/125 s – f/2,8 – ISO 12.800. © Fernando Galán

Aunque la opinión sobre el procesado de los JPEG pueda variar en función de los gustos, se obtienen archivos bastante aprovechables incluso al ISO máximo. Más aún si tomamos el archivo RAW y lo editamos según la necesidad de cada cual eliminando sólo el ruido deseado.

Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8
Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 a 1/125 s – f/5,6 – ISO 25.600. © Fernando Galán
Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8
Archivo RAW editado con los ajustes por defecto de Adobe Camera RAW sin aplicar eliminación de ruido.
Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8
Archivo RAW editado con los ajustes por defecto de Adobe Camera RAW sin aplicar eliminación de ruido.

Desde mediados de diciembre está disponible la actualización de Adobe Camera RAW para poder procesar los archivos de la Lumix G9. Gracias a ello podemos ver que, aunque los JPEG generados por la cámara presentan un buen equilibrio general, las posibilidades del revelado aumentan la flexibilidad de las imágenes.

Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8
Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 a 1/1.600 s – f/5,6 – ISO 400. © Fernando Galan
Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8
Archivo RAW editado con los ajustes por defecto de Adobe Camera RAW sin aplicar eliminación de ruido.

También ahora podemos comparar el procesado de la cámara con los archivos en bruto y comprobar así que, en aras de obtener la máxima nitidez, se aplica una ligera máscara de enfoque a los JPEG; nada apreciable con la imagen encajada en pantalla, pero sí visible al ampliar al 100 %.

Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8
Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 a 1/1.000 – f/5 – ISO 200. © Fernando Galán

Conclusiones

Tras jugar durante unos días en el terreno natural de la Panasonic Lumix G9, confirmamos las buenas impresiones que nos causó durante la toma de contacto.

Nos complace ver cómo aumentan las opciones para elegir una cámara profesional sin espejo con argumentos más que sólidos para convencer a los más reticentes. Sin duda, quienes argüían lentitud en el sistema, quedaran asombrados ante la capacidad de esta G9; tampoco el sistema de enfoque debería suponer un problema en ningún ámbito.

Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con teleconvertidor 1.4x
Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con teleconvertidor 1.4x a 1/640 s – f/8 – ISO 400. © Fernando Galán

Por supuesto, su sensor Micro Cuatro Tercios no puede competir en términos de sensibilidad contra otros de mayores dimensiones –pese a los buenos resultados obtenidos con la G9 con valores ISO elevados–, pero al mismo tiempo la reducción del captor permite aligerar en muchos gramos la carga sobre el hombro; tanto en cuerpo de cámara como en ópticas, como demuestra el tamaño y peso del Leica 200 mm –400 mm equivalentes– utilizado para esta prueba. Algo que, sin duda, se agradece cuando nuestro trabajo nos obliga a cargar todo el día con varios cuerpos y objetivos.

Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con teleconvertidor 1.4x
Fotografía tomada con Panasonic DC-G9 y Leica DG Elmarit 200 mm f/2,8 con teleconvertidor 1.4x a 1/640 s – f/4 – ISO 800. © Fernando Galán

Pese que no se trata de una cámara especialmente asequible, su precio no asustará a quienes vivan –o se apasionen– de la fotografía, pues los 1.700 € que cuesta el cuerpo suponen una inversión mucho menor que la necesaria para acercarse a cualquier otro equipo profesional con las características y prestaciones que ofrece esta Panasonic G9.

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